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miércoles, octubre 12

Twittero de profesión

Llevaba ya varios días dándole vueltas a la cabeza. Aquella mañana por fin se decidió a hacerlo. Apuró el poco café que quedaba en su taza y terminó de comer la tostada de su desayuno; se acercó al ordenador, ya encendido desde que se levantó, tecleó rápido algunas palabras y se dirigió al balcón de su casa. Contempló la pajarera donde tenía varios pajarillos que revoloteaban nerviosos y, tras unos segundos de vacilación, abrió la pequeña verja de alambre tras lo cual todos los pájaros escaparon al instante. Unas lágrimas le recorrieron la mejilla mientras una sonrisa de felicidad se le dibujaba en el rostro. 
En su ordenador, instantes antes, había escrito su primer twitt del día: "Hoy colaboro con Twitter para que esa pobre ballena que aparece al colapsarse desaparezca lo más rápido posible". Instantes después twittearía una foto triunfal junto a su jaula vacía, y millones de twitteros seguirían su ejemplo.



Magister

viernes, agosto 5

¿Para qué cambiar?

Sobre la almohada, triste, abatido y con el corazón roto, el príncipe lloraba recordando sus buenos tiempos como rana. 


Magister

lunes, mayo 2

El escondite

Desde hace años, un gran número de los países occidentales, tras producirse un terrible atentado terrorista, decidieron empezar a jugar al escondite con el autor de tales atentados. -Será muy entretenido- decía el que organizó el juego. -Yo jugaré solo, en contra de todos, y vosotros formaréis equipo para encontrarme- decía señalando a los países occidentales-. De esta forma, el terrorista se escondió y el juego empezó. 
-¡Por el terrorista!- gritaban algunos. Pero al final resultaba que no se trataba de él, y a quien descubrían era a alguno de sus secuaces que le facilitaban el escondite. -¡Mierda! Tampoco es él...- mascullaban presos de la frustración. -Qué aburrimiento de juego. No paramos de destruir y el tío este no aparece... Además, mírale ahí en televisión, mandando mensajes de que sigue queriendo jugar con nosotros, como si fuéramos unos inútiles por no encontrarlo y se quiera reír de nuestra incompetencia-. Y así era. De vez en cuando el terrorista gritaba un profundo y enérgico "¡Marco!" y occidente le respondía de igual manera y al unísono con un sonoro "¡Polo!" para ver si así lo encontraban. Pero el juego se alargaba y aquello resultaba aburrido, aunque todos se mantenían la mar de entretenidos. 
Pero hoy, por fin, uno de los integrantes del bando occidental y principal afectado por el atentado, gritaba eufórico y lleno de entusiasmo: -¡Por el terrorista! ¡Por el terrorista!- Y con gran alboroto mediático anunciaba que por fin el juego acababa. Según contaba, la cosa se había complicado: "Lo vi que estaba escondido en una casa y empecé a gritarle que había perdido, pero el muy cabezón decía que no mientras corría. ¡Ten cuidado! le grité, pero el desgraciado se tropezó y se calló al mar". -¿ Entonces, no hay cuerpo?- preguntaban los demás. -Que va, que va, imposible de tenerlo. Pero como soy mas poderoso que todos vosotros juntos, os calláis y me creéis, ¿entendido?- 
Y así se acabó el juego del escondite. Un final agridulce para todos los amantes de este divertido juego.



Magister 

lunes, febrero 14

14 de Febrero

Y allí estaba yo, sentado en mi silla favorita, en mi soleada terraza, contemplando el horizonte a través de los oscuros cristales de mis ray-band. En la mesa una copa de coñac bien cargada y en mi regazo una escopeta de doble cañón lista para ser usada. Ya lo oigo venir... Es el mismo batir de sus alas... Inconfundible... Un último trago y... ¡Pum!... Otro San Valentin que me ensucia las baldosas del patio, ¿no podrían despeñarse en el patio del vecino? Ah no, que él tiene pareja. 



Magister

sábado, febrero 12

Miguelito

Armas de destrucción masiva, fusiles de asalto, armamento nuclear, granadas de alto poder destructivo, misiles aéreos, bombas atómicas, rifles de precisión, tanques dotados de la mejor tecnología militar y un largo etcétera. En definitiva, todo un amplio catálogo de armamento y potencial militar que continuamente se nos muestra en televisión. Así, cuando Miguelito se sobresaltó en mitad de la noche y vio al Hombre del Saco se volvió a hacer pipí en la cama, pero esta vez no fue sin darse cuenta mientras dormía, sino que se lo hizo encima riéndose a carcajadas señalando con su dedito el desgastado saco de su obsoleto visitante nocturno. 


Magister   

jueves, febrero 10

¿Upgrade?






Cuando vi entrar en clase al que siempre me pega patadas en el recreo con la pierna escayolada no supe si alegrarme o echarme a llorar. 




Magister

martes, febrero 1

Doger Face

Ahora los canes se han librado de las trampas del bulldog, y los compañeros de mesa del dogo ya pueden respirar tranquilos. Ninguno de los dos volverá al local para la partida de todos los viernes. Se prohíbe fumar en espacios públicos.


















Magister

viernes, diciembre 17

Loading...


El soldado arrastró su cuerpo entre los escombros de aquella casa destrozada por los bombardeos. Sigiloso, se aproximó hasta su interior y se parapetó tras un muro de ladrillo que aún conservaba restos del empapelado de las paredes. Por todos lados se podían ver los impactos de bala, señal de las continuas reyertas que se producían en esa zona conflictiva. Eso a él no le asustaba. Estaba acostumbrado a ver todo aquello, e incluso había superado situaciones mucho más adversas. Decidido, asomó su cabeza y divisó al enemigo en unas ruinas justo enfrente suya... Abrió fuego, abatió a un par de enemigos y luego le volaron la tapa de los sesos... 
El muchacho blasfemó -¡Mierda! Otra vez muerto...- Abrió el menú y volvió a cargar la partida para arrastrarse de nuevo entre los escombros.

Años después le volarían la tapa de los sesos "jugando a la guerra", pero ya no habría nadie que abriera el menú de la vida real para cargar su partida. 

Magister

viernes, diciembre 10

Cibersensaciones

Hoy se había levantado con ganas de llorar, pero sus sentimientos se vieron frustrados al no saber si hacerlo con las lágrimas de color verde, azul o naranja... Mejor descargarse un nuevo tono, no se pueden repetir siempre los mismos.



Magister

miércoles, diciembre 1

Animal

-Si le atizo con la fusta en la zarpa derecha, saluda; si le atizo en la zarpa izquierda gira sobre sí mismo; si le atizo en el trasero se sentará en el triciclo y pedaleará; si le atizo en el hocico levanta los brazos y asiente con la cabeza. Si no me hace caso, te atizo aún más fuerte... ¡Zas! ¡Zas! ¡Zas!
-¿Y si no le atizas con la fusta que pasa?
-Si no le atizo se queda quieto sin hacer nada, ¿no ves que es un oso?




Magister